Natural belleza

Un país pequeño con una gran belleza natural. Es una joya en el hermoso Caribe centroamericano.

A small country with a natural beauty. It is the "Jewel" of the Central-American Caribbean.

Um pequeno pais com uma beleza natural. E mesmo uma joia no formoso Caribe centroamericano.

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es...Belice. IT IS...BELIZE. é...Belize

es...Belice.  IT IS...BELIZE.  é...Belize
Belice (en Centroamérica)

lunes, 25 de octubre de 2010

Hoteles de primera

Turtle Inn
En Belice se puede disfrutar de la naturaleza en varios de los muchos hoteles o complejos turísticos que existen en las playas, montañas o selvas. Algunos son lugares en los que de verdad puede uno aislarse del mundo "civilizado" y desconectarse de la presión cotidiana de las ciudades.

Algunos famosos y connotados personajes -locales y extranjeros- han invertido en la infraestructura hotelera para ofrecer algunos de los mejores sitios en el mundo; claro que lo bueno cuesta caro, pero vale la pena. He aqui algunos ejemplos.



Motivos y detalles de Bali



In Belize you can enjoy the nature in one of the many high-quality available hotels and resorts established in in the jungle, the Maya Mountains or the beach. Some of them are places in which one can really be isolated from the "civilazed" world and to get disconnected from the daily stress of the cities.

Some rich and famous from Belize and abroad have invested in resorts that are among the best in the world and of course they are expensive. Here are some examples.




Pasta of Mare Ristorante 
Em Belize voce pode curtir a natureza nos muitos e variados hoteis e resorts na praia, a serra ou na floresta tropical. Varios deles sao realmente locais onde voce pode ficar isolado do mundo "civilizado" e esquecer do estresse cotidiano das cidades.

Algun famosos personagens locais e extrangeiros saon proprietarios de resorts de ensonho que contribuien a conformar a infraestrutura hoteleira deste pequeno pais centroamericano, virando uns dos melhores resorts do mundo. Mas o bom custa caro e vale a pena tentar.  Eis uns exemplos.


Artículo/Article/Artigo

Resorts para gozar de la vida (25/oct/2010)

LOS RESORTS, EL SECRETO MEJOR GUARDADO

Jorge Luis Hidalgo Castellanos

La última rebanada de pizza quatro formaggi desapareció del platón de cerámica casi al mismo tiempo que el vino tinto de mi copa, pero mi familia, un grupo de amigos y yo no estabamos en Italia ni en Nueva York, sino en Pine Ridge Mountain, una de las partes de la cordillera montañosa de Belice. Era diciembre y como parte de las celebraciones habiamos decidido ir desde Belize City a Blancaneaux Lodge, un hotel a dos horas y media de la ciudad de Belice, en el distrito de Cayo, a una hora de San Ignacio, lugar éste hasta el cual puede recorrerse la carretera occidental (Western Highway). De ahí al hotel sólo una brecha con subidas pronunciadas por lo que es recomendable usar vehículos con doble tracción, sobre todo en la época lluviosa, de mayo  a noviembre, o bien llegar en avioneta al campo de aviación privado del resort.

El lugar es único, ubicado en la montaña, en medio de la nada y rodeado de vegetación que alguna vez fue en su mayoría de coniferas, pero que debido a una plaga casi desaparecieron los pinos tropicales,que ahora empiezan a recuperarse. Es curioso encontrar en Belice –un país tropical y caribeño- pinos, o por lo menos no encaja con lo que uno espera ver, sin embargo no hace frio y hay muchos mosquitos también, igual que en las tierras bajas, por algo se filmó aquí “Mosquito Coast” con Harrison Ford, si bien la parte centroamericana que lleva ese nombre se encuentra en Honduras.

Blancaneaux es bonito, bien cuidado y con servicios de buena calidad. Sus cabañas e instalaciones en general están decorados con artesanías guatemaltecas y el personal que labora ahí también parece guatemalteco –no hay que olvidar que está ubicado muy cerca de ese país- pues la relación transfronteriza es constante y la presencia cultural del vecino en esta parte de Belice es  innegable, pero hablan inglés.
Su “Montagna Ristorante” es de primera, especializado en cocina italiana, con recetas de familia, según se dice y que ademas de pastas incluye pizzas horneadas a la leña y con una buena –aunque limitada- selección de vinos. Tambien tiene el “Guatemaltecqua”, restaurante a un lado de la alberca especializado en comida local, regional y mexicana.

Al estar ahí, uno se siente aislado pero con todas las comodidades, escuchando y viendo la corriente y cascadas de un arroyo que pasa por la propiedad o recorriendo senderos a pie, en bicicleta o a caballo. Es un buen lugar para descansar aunque no esta en la costa; ah, pero eso se soluciona tomando el avion para ir a Turtle Inn, en Placencia, al sur de Belice.

El Turtle Inn es de estilo balinés. Su arquitectura, decoración y su ubicación frente al mar nos trasportan al Pacífico sur. Es realmente encantador y calmado, con bungalows que cuentan con objetos y material traido desde Bali. No hay nada mejor que cenar en el “Mare Restaurant” –mar, en italiano y no la expresión yucateca, aunque no quedaría mal- ubicado en una gigantesca palapa balinesa exquisitamente decorada y a la luz de las velas, pescados, mariscos, gastronomia internacional y un delicioso apartado italiano en su menu, para mi el mejor de Belice, que utiliza al igual que el Montagna verduras, hierbas finas y otros ingredientes cultivados en los terrenos del hotel (jitomates, alhabaca, romero, oregano, cilantro, etc.), en su Organic Garden, para garantizar su frescura y suministro.

La razón de que ambos lugares se especialicen en gastronomia italiana –bastante genuina y delicadamente servida- responde a que su propietario es Francis Ford Coppola, el director y productor cinematografico cuya familia, de origen italico, todavía es vitivicultora en el norte de California; por ello es recomendable probar alguno de los caldos de su propia marca, Coppola, entre los que se encuentra uno muy agradables sabores y variedades desde Chiraz hasta Cabernet y de Pinot Grigio a Chardonnay.  

Además este resort tiene The Gauguin Grill que ofrece, frente al mar, pescados y mariscos a la brasa, mientras que Auntie Luba’s Kitchen, con vista a la laguna de Placencia deleita con la cocina local beliceña, como Rice’n Beans, sopa de caracol y chilmole.

Atardecer en Placencia
Un resort más, pero en otra región de Belice, en Cayo Ambergris  a 5 km de San Pedro es Sak Beh. Cuenta con varios bungalows de estilo colonial inglés rústico de hasta tres habitaciones, algunos con vista al mar y otros a la piscina; todo ideado por gente enamorada de Belice como Omar, quien si se tiene suerte le atenderá personalmente. Este es un lugar completamente caribeño en el que uno puede relajarse y dejar el tiempo transcurrir bebiendo agua de coco, cocteles o helada cerveza además de difrutar deliciosos platillos internacionales, pescados y mariscos –no se pierda la langosta y el caracol, que son de temporada-; sin embargo, si se desea tener una mayor agitación o más fiesta, ahí cerquita, a 3 millas de distancia esta “la isla bonita”, la que encantó a Madonna o por lo menos al autor de la exitosa canción de los años 80.

Estos son sólo algunos lugares en Belice con servicios y productos de calidad, exclusivos y con esmerada atención. Ya sea que al salir de su cuarto quiera caminar descalzo sobre fina arena bajo palmeras y cocoteros o andar por senderos boscosos bajo la sombra de pinos desee ir a la playa, el río, la alberca, la selva o la montaña, siempre piense en Belice como una posibilidad, lo tiene casi todo y esta aquí, a un ladito.H


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lunes, 18 de octubre de 2010

La influencia del Yucatán

Yucatán, está presente en Belice desde hace siglos, primero a través de los mayas y después, desde el siglo XV, por un constante y permanente tránsito de personas, bienes y servicios que en la actualidad hace que los tres estados mexicanos que conforman la Península tengan relaciones directas de diversa índole con su vecino centroamericano.
Traje tipico yucateco, similar al del norte beliceno
La huella yucateca y su influencia en Belice es grande y se nota en lo cotidiano: Las danzas folklóricas típicas del norte, algunos guisos en todo el país, el español y el maya yucatecos -con expresiones muy peninsulares-, la moda, la atención médica, las escuelas, tecnológicos y universidades a las que los beliceños acuden y exposiciones, música, radio y hasta TV de la Peninsula de Yucatán.


Artículo/Article/Artigo


La huella de los yucatecos (18/oct/10).

LOS YUCATECOS (MAYAS) EN BELICE.



Yucatán y su cultura son obvios en Belice en general y en particular en el norte –Corozal, Orange Walk, incluso en el Cayo Ambergris- de ese país, vecino de la Península. La gastronomía, danza, idiomas, costumbres, vestimenta y la gente son similares en muchos aspectos y no cabe duda que la influencia yucateca ha dejado su impronta.



Desde los antiguos mayas hasta la actualidad ha habido un permanente contacto y comunicación entre la Península y Belice y por ello existe en este país un grupo étnico denominado maya yucateco. En abril de 2010 esta columna se refirió a los mayas del sur –mopán y keqchí (q’eqchi’)- de Belice que difieren de los del norte en cuanto a su origen y variantes lingüísticas, pero que comparten tradiciones, cocina, leyendas, sistemas agrícola y de gobierno, y lamentablemente, la pobreza.



La conexión maya se demuestra con los restos arqueológicos de Lamanain, Cerros y Cuello, entre otros, pero los mayas yucatecos llegaron a Belice a través de migraciones constantes a lo largo de la historia habiendo sido la mayor durante la segunda mitad del siglo XIX como consecuencia de la Guerra de Castas en Yucatán y se asentaron en el norte de lo que se conocía en ese entonces como Honduras Británica (British Honduras), inmediatamente después de cruzar el río Hondo –frontera México-Reino Unido-, en lo que hoy en día es territorio de los distritos de Corozal y Orange Walk. Al terminar la guerra a principios del siglo XX, algunos retornaron a Yucatán, pero la mayoría permaneció en Belice, siendo ahora también la que conforma a típicas y conocidas familias beliceñas.



Además de indígenas mayas, desde Yucatán llegaron también en el siglo XIX criollos (mexicanos hijos de españoles) y mestizos (descendientes de mayas y españoles) de religión católica; familias completas huyeron de la zona de conflicto en la Península y encontraron refugio en Belice. Esa es la razón de que actualmente muchos de los apellidos de la población norteña de Belice sean españoles (“Spanish”) y típicos de Yucatán, como Perdomo, Marín o Peniche. Por supuesto, apellidos mayas también son comunes y pertenecen a familias yucatecas como Mai, Chan o Poot. En las comunidades mayas todavía la gente mayor y algunos jóvenes hablan el maya yucateco sin que exista, como en México, un programa que coadyuve a preservarlo y fomentarlo. La influencia del idioma oficial de Belice –el inglés- y español que utiliza la mayoría de la población en esta región, han hecho que, la minoría maya yucateca deje a un lado su lengua materna original; algunos se avergüenzan de ella y otros simplemente prefieren los otros dos idiomas, con preponderancia en el hogar de la lengua española.



El norte de Belice es donde se concentra el mayor porcentaje de población mestiza y sus ciudades y pueblos son idénticos a los que hay en Yucatán o Quintana Roo con la particularidad de que a veces se ven letreros en inglés. Sin embargo, además de yucatecos, en esta zona hay gente de origen libanés, chino, indio, norteamericano y menonita. En San Pedro, por ejemplo, los oriundos hablan español mexicano en casa, aunque fuera de ella sea el kriol y el inglés el que utilizan y en general se dice que “todo buen norteño tiene familia en México”, sobre todo en la Península de Yucatán.



En el folklore, el norte tiene marcados rasgos yucatecos con leyendas –la llorona-, cuentos y bailes típicamente peninsulares. La gastronomía local es la misma que en Mérida, con ligeras variantes de chilmole, escabeche, cochinita, salbutes, tacos, tamales y relleno, con el añadido de que todas estas delicias son comunes en todo Belice. Por otra parte, las expresiones, vocablos y acento también son muy yucatecos y, bueno, algo evidente son las caras y rasgos físicos de gran parte de la población las cuales son similares a los que se ven orgullosamente en Campeche, Quintana Roo y Yucatán.



En la actualidad, los nexos con Yucatán siguen siendo fuertes; muchos comercios y empresas locales hacen negocios con Mérida, ciudad que normalmente les provee bienes y servicios; los hospitales y médicos yucatecos son visitados por los beliceños de manera periódica y las enfermedades graves o cirugías y atención especializada son tratadas en Mérida; varios beliceños asisten a escuelas y universidades yucatecas y quienes quieren disfrutar de actividades culturales de alto nivel viajan a la “Ciudad Blanca” para escuchar a orquestas, visitar museos, admirar obras de teatro o bailar en alguna de las plazas meridanas y qué decir de los eventos deportivos, la diversión y el buen comer.



Por si fuera poco, la presencia de las artes yucatecas se presenta de manera periódica en Belice, a través de expresiones como la danza folklórica, la pintura, la fotografía y la música. No hay que olvidar que un prestigiado yucateco, ex Secretario de Cultura del Estado y de Mérida dirige desde 2009 el Instituto Cultural de México en la ciudad de Belice.



Lo yucateco es omnipresente en Belice y allí se le considera como nacional, por ello los mexicanos estamos comprometidos a tratar bien a nuestros vecinos y auxiliarlos cuando nos visitan, pues resultan ser, en una buena proporción, nuestros primos de verdad.H


Copyright 2010.      Texto y fotos: Hidalgo

martes, 12 de octubre de 2010

Una ciudad como pocas


Catedral de St. John (Anglicana)

Al viajar y llegar a ciudades grandes, es inevitable ver el contraste con Belize City, la cual, sin embargo, acaba quedando en un buen lugar en cuanto a calidad de vida. Es una poblacion limitada en su desarrollo y pequeña comparativamente, pues incluso la capital de Quintana Roo, estado mexicano vecino de Belice, es mayor que la ex capital beliceña.

Son precisamente las limitaciones, las que acaban impulsando a esta ciudad, de las pocas en el mundo sin contaminacion ambiental y en la que todo, si lo hay, está muy cerca, independientemente de donde se esté. 

El Correo central.

Traveling around the world and visiting megacities, brings to one's mind a contrats with Belize City, a small city that nevertheless at the end of the day becomes one with the best standars of living.

It is, indeed, a small and limited city -even Chetumal, Quintana Roo's capital in Mexico is bigger- and not very developed, but those limitations are at the same time the characteristics that make it one of the few cities in the world without air pollutionand where everything as far as it exists in Belize is around the corner. 


Panoramica, en la desembocadura del rio
Quando se visitam as cidades grandes no mundo, inevitavelmente se compara com Belize City, a qual porem acaba sendo uma das melhores cidades para morar. E mesmo uma cidade com limitado desenvolvimento e pequena, pois inclusive em Chetumal, a capital de Quintana Roo, estado  mexicano na vizinhança é maior.

Mas sao as limitacoes as que fazem de Belize City uma com as melhores niveis de vida e das poucas sem poluiçao ambiental, além de que qualquer coisa, se tem no pais fica muito perto nao importando onde voce estiver.


Artículo/Article/Artigo



LAS CIUDADES GRANDES

Jorge Luis Hidalgo Castellanos 

Desde el balcón de un alto edificio veo gran parte de la ciudad, en un país lejos de Belice. Es una vista hermosa, que podría ser igual en Sao Paulo, Hong Kong, Londres o Houston, sobre todo al atardecer, cuando los rascacielos se pierden poco a poco dando paso a la oscuridad y la ciudad se ilumina realzando los contornos de los edificios. Las luces de los coches también se aprecian, formadas en largas filas, que se antojan largas rayas rojas y otras blancas, como si esperaran para entrar a un gran espectáculo que se da todos los días, sobre todo en las horas pico.

La vista es fantástica y dependiendo de la ciudad se ven más o menos áreas verdes, albercas, el trazo geométrico de las calles –a veces caótico e irregular-. Uno sabe que allá abajo hay un movimiento que nunca acaba, gente caminando, trabajando o comprando y muchos lugares a donde ir; restaurantes, hoteles, centros comerciales, cines, bares, tiendas, parques, cafés, teatros, etc. Todo para no aburrirse, para divertirse o entretenerse.

Las librerías, los museos, las obras teatrales o los musicales, la opera, conciertos de rock, música clásica o popular y los grandes estadios son algo que realmente enriquecen al ser humano y que en general sólo se pueden encontrar en las ciudades medianas o grandes. Por ello disfruto mucho cada día que paso en ciudades cercanas como México, Los Ángeles, Miami o Mérida o lejanas como Viena, Río de Janeiro, Sidney o Bangkok. 

Las ciudades me encantan y su vida me estimula, pero quien vive o ha vivido en la ciudad de Belice sabe muy bien que después de varios días en las grandes urbes se echa de menos a la pequeña ex capital beliceña. Es que Belize City no encaja en la descripción de los primeros párrafos de este artículo si bien es la mayor ciudad del país y la única con edificios de varios pisos, que se cuentan con los dedos y que comienzan a darle una apariencia moderna.

La ausencia de miles de automóviles –y por consiguiente de semáforos- hace de Belize City un lugar tranquilo, con poco bullicio y ajetreo. Cuando se ve el tráfico pesado es porque la policía ha establecido retenes temporales para revisiones al azar dentro de un esquema de seguridad que se pone en marcha periodicamente, aunque tambien es cierto que entre 7:15 y 8:15 de la mañana suele hacerse una fila en la carretera del norte porque quienes residen en Ladyville, Los Lagos o en otras poblaciones aledañas del aeropuerto se trasladan a su trabajo en la zona céntrica de la ciudad. Otras zonas de Belize City también presentan una mayor afluencia en el tránsito, pero nunca al nivel de un freeway californiano o texano
.
En Belize City todo queda a diez minutos si se va en coche: el trabajo, la escuela, el aeropuerto, el mar, el parque, el supermercado o el río. Una ventaja única que no tiene otras ciudades en el mundo, quizá por ello el sistema de transporte público es incipiente y la bicicleta muy utilizada. Los taxis no son caros y son seguros. Todo esto permite a una buena parte de la población comer en casa y tener una vida, en general tranquila.

La falta de industrialización y “desarrollo” de Belice tiene sin embargo, un valor y ventaja que a veces se pasan desarpecibidos y en lo que no se cae en cuenta sino hasta que se está en una gran urbe y por comparación resulta en una casi nula contaminación ambiental en su mayor ciudad. Las casas en Belize City no presentan esa tipica capa cenicienta en sus pisos o paredes producida por el hollín de las chimeneas de las fábricas y de los escapes de los millares de vehículos automotores. Por ende, la población no padece de ardor en los ojos o de frecuentes enfermedades respiratorias. El agua, es de una calidad que no se esperaría de una pequeña ciudad y lo poco que se sufre cotidianamente es el polvo de las calles no pavimentadas o el lodo y charcos que en las mismas se producen en los días lluviosos, que son muchos en el año.

Tampoco existe –y ojalá siempre sea así- una contaminación visual producida por la publicidad indiscriminada y sin reglamento pues dada la población y consumidores cautivos hay poco que anunciar o promover. No obstante, algo preocupante es el reciclaje de plástico y similares –materiales que se toman como sinónimo de modernidad- lo que todavía está por mejorarse para evitar que los residuos acaben en los maravillosos ríos, en el mar, en los manglares o selvas, con el riesgo que ello conlleva para la naturaleza y que implica gastos guberanmentales futuros en la limpieza correspondiente.  Belice es asi, una ciudad atípica a la que se extraña cuando se está en ciudades grandes lejos por las ventajas que tiene y que no siempre se aquilatan.H



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lunes, 4 de octubre de 2010

Creoles, en el imaginario extranjero


Ilustre Creole, el Gobernador General de Belice. 

El grupo criollo (Creole) en Belice es sin duda el más representativo de Belice, a un grado tal que la mayoría en el extranjero cree que este país tiene una población negra en su mayoría.

Si bien los tambien llamados Kriol se asientan en mayor número en la mayor ciudad del país, Belize City y sus miembros ocupan destacados espacios en diversos ámbitos, los resultados de los censos indican que no es el mayor grupo étnico de este hermoso lugar.   

The very Caribbean Steel Band. 
The most representative ethnic group of Belize is the Creole, and abroad it is believed that this country has a majority of black population.

Although most of the so called Kriol live in Belize City, the biggest city in the country and many of this group's members have key positions in different fields of life, the census results say that it is not the major ethnic group in this pretty country.
                                                                 

Little Kriol
Sem duvida que o grupo mais representativo de
Belize e o Creole a um nivel que no exterior acredita-se que a maioria da populaçao belicenha é negra.

E verdade que a maior parte dos tambem chamados Kriols moram em Belize City, a maior cidade do pais, e muitos membros desta comunidade ocupam postos importantes en diferentes areas da vida, os resultados do censo mostram que nao sao o maior grupo étnico deste lindo pais.



Artículo/Article/Artigo


  La población criolla representa la imagen del país en el exterior

JORGE LUIS HIDALGO CASTELLANOS

En el extranjero en general, cuando se menciona a Belice se le relaciona de inmediato con población negra, similar a la de otros países caribeños. Algunos ubican a este vecino de México como una isla y otros llegan al extremo de ubicarlo en África o en Asia; muy pocos lo recuerdan aún como “British Honduras”.

En México, todos saben que está en el sur, en la frontera, cerca de Guatemala y que es selvático y tropical, pero también, en general, se piensa que la población de Belice es de origen africano. Actualmente, la mayor parte de los beliceños, sin embargo, no es negra, aunque es la que en mayor número se encuentra en la ciudad más grande de la nación, que suele ser también la más visitada por el turismo internacional.

Recordemos que Belice es un país que tiene un maravilloso crisol étnico que lo hace único en Centroamérica con la presencia de europeos y norteamericanos, negros, mayas, mestizos, árabes, indios, chinos y menonitas, por mencionar a los mayores grupos.

Dentro del grupo negro se puede hacer una división burda entre garinagu y criollos (creoles/kriols), y son estos últimos de quienes trata este artículo.

Hay que hacer notar que el término criollo en Belice ha tenido y tiene una connotación diferente a la que en la Nueva España tuvo. Desde los primeros años en que los británicos arribaron a lo que hoy es Belice —fines del siglo
XV—, entre otras cosas trajeron esclavos capturados en África; la mayoría había hecho escala en alguna colonia inglesa en el Caribe, otros llegaron después directamente en navíos a través del Atlántico. Estos nuevos habitantes del asentamiento inglés llegarían a tener tal presencia y mayoría
con el paso del tiempo que serían la imagen del país.

A decir de los historiadores, los colonizadores británicos en Belice, dada su escasa presencia —físicamente hablando—, prepararon a algunos criollos para realizar trabajos burocráticos, lo que les permitió a éstos con los años y una vez abolida la esclavitud una movilidad social que hizo que muchas familias realmente consiguieran lugares preponderantes en la sociedad y, desde por lo menos inicios del siglo XX, riqueza y poder.

A diferencia de los garinagu, que son genéticamente hablando el resultado de la mezcla de africanos con indígenas caribeños, los criollos se habrían mantenido en su grupo étnico original con cierta mezcla con los “Baymen” europeos, sin ser ciertamente una política o criterio rígido establecido ex profeso por dicho grupo. Esto, claro está, cambió a lo largo de los siglos y existen ahora familias que se han relacionado con otros grupos étnicos dentro y fuera del país, pues durante muchos años hubo una fuerte emigración de beliceños criollos a Estados Unidos como consecuencia de la necesidad de mano de obra en aquella nación y las características físicas y lingüísticas de los criollos, cuya lengua materna es el inglés.

Si bien el inglés les facilitó la adaptación a Estados Unidos y es la lengua oficial de Belice, el lenguaje que los une e identifica —no sólo a este grupo, sino a todo beliceño— es el kriol. Idioma escuchado por los beliceños desde su nacimiento y que difiere del criollo de otros caribeños. La presencia de los criollos es evidente en todo el territorio y varios personajes nacionales son creoles, pero no son la mayoría pues fuera del distrito de Belice la población es diferente y el español es hablado casi por todos; habrá que esperar a los resultados oficiales del censo de 2010 para estadísticas, pero el idioma kriol es sin duda muy fuerte y el más extendido, favorecido por un movimiento que ha logrado establecer reglas gramaticales y lucha por que se le reconozca oficialmente a través del Consejo Nacional Kriol de Belice. If da noh so… is nealy soh! H

ColumnaBelice@gmail.com

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lunes, 27 de septiembre de 2010

Frutas "exóticas"

Pitahaya (Dragon Fruit)
Si el paraiso es un lugar donde hay muchas frutas, casi de cualquier tipo, durante todo el año y sobre todo al alcance de la mano, entonces Belice es un paraiso terrenal y está a un ladito de México.  Es verdad que en mucho, ambos países se parecen y también varios de los frutos que hay en uno los hay en una parte -por lo menos- del otro, sobre todo en el sureste y en el sur mexicanos, pero hay algunas variedades que gracias a la influencia y tecnologías asiáticas sólo se encuentran en el país centroamericano. Cuando visite Belice pruebe sus frutas.




Carambola (Star Fruit)

If the Eden is a place where you can find a lot of fruits, almost of any kind all year round and easy to get them, then Belize is the paradise and it is located just south of Mexico. It is true that both countries are alike in many aspects and that many of their fruits are the same, at least in a zone of Mexico -South ans Southeast-, but some others are really unique and can be found only in the Central American country thanks to the influence, support and agro-technology from Asia. When in Belize taste its fruits!



Se o paraiso é um local onde pode-se encontrar todo tipo de frutas, ao longo do ano e de maneira simples, entao Belize é o paraiso na terra mesmo e fica do ladinho do México. E verdade que os dois paises se parecem muito entre eles e também que ambos tem as mesmas frutas, pelo menos numa zona do México -o Sul e o Sudeste-, mas tem algumas frutas que gracas ao apoio, influencia e agro-tecnologías asiáticas só se produzem no pais centroamericano. Quando estiver em Belize experimente suas frutas!


Léa el Artículo/Article/Artigo


DIARIO DE YUCATAN                         Desde Belice                    Publicada: 27 septiembre 2010

Mameyes, mangos, guanábanas, bananos, papayas y otras frutas exóticas


Jorge Luis Hidalgo Castellanos

Desde la carretera se aprecian los árboles con tonalidades rosáceas, rojizas, amarillas y anaranjadas, contrastantes con el verde oscuro de sus hojas alargadas y de sus recios troncos.
Son árboles grandes y altos y cuando se tiene a uno cerca o se pone más atención se nota que los frutos cuelgan en racimos, con una voluptuosidad que se acentúa cuando el viento los mueve. Son mangos, de diversos tamaños, variedades y colores que en la primavera tropical de Belice se cosechan a montones.
No es para menos pues estas tierras, al igual que en México, sobre todo en el Sur y el Sureste, son abundantes en frutas exóticas -para el visitante de climas más fríos- como el mango, la papaya o el mamey y muchas de ellas de manera silvestre. Es común ver también, sobre todo en la parte norte de este minúsculo país, esbeltos árboles, de un verde menos intenso que el de los "palos" de mango y con no tanto follaje, que tienen en sus ramas unas bolas ovales de color parduzco o marrón claro, parecidas a un balón de fútbol americano, que resultan ser mameyes, ese delicado fruto cuya pastosa pulpa es de un anaranjado intenso, brillante y de sabor tan dulce como la miel. En Belice le llaman zapote-mamey.
Existe, como no podía faltar en un lugar tropical en Centroamérica, el plátano o mejor dicho el banano (Banana), porque en esta región del continente así se le llama a esta fruta con excepción de la variedad de mayor tamaño, que en México se le conoce como "plátano macho" y que aquí simplemente se le llama plátano (Plantain). Este fruto, además de encontrarse de forma silvestre, se cultiva en grandes plantaciones en la zona sur de Belice y sus cosechas en su mayor parte se exportan a través de las empresas transnacionales. Lo mismo pasa con la papaya, la deliciosa y fresca "fruta bomba" de los cubanos, cultivada, entre otros, por una empresa del mismo nombre con fines comerciales de exportación.
Pero el cultivo frutal más extendido y conocido en Belice es el de los cítricos. Naranjas, limones, toronjas, limas, mandarinas, etcétera, son cosechados en grandes cantidades particularmente en la zona central y occidental del vecino centroamericano y transportados a una procesadora que exprime el jugo y aprovecha todo el fruto, extrayendo aceites, zumos, esencias, y elabora subproductos de los desechos que se convierten, entre otras cosas, en alimento para el ganado. Citrus Products of Belize, Limited (CPBL) es la empresa encargada de este proceso y la comercialización de los productos, de los cuales la mayoría sale de Belice con destino a América del Norte y Europa.
La cooperación con Taiwán proporciona a Belice un valor añadido a través de la tecnología agrícola que permite producir en su territorio no sólo frutos provenientes de Asia, que por las características climáticas similares fácilmente se adaptan, sino desarrollar mejores variedades, de mayor tamaño, vistosas y más sabrosas. Guayabas, mangos, liches (Lychees), papayas, pitahayas (Dragon Fruit), mangostín (Mangosteen), ciruelas, carambola (Star Fruit), pérsimos, rambután, noni y guanábanas (Soursoap) son algunas de las que los técnicos e ingenieros chinos han trabajado en sus laboratorios de Central Farm, muy cerca de San Ignacio.
Sin contar a la caña de azúcar, que merece un lugar propio, otros frutos exóticos de Belice son: chicozapote, aguacate, sandía, melón, tamarindo, fruta pan, piña, coco y marañón, de este último incluso hay una feria anual en Crooked Tree, una población cercana a Belize City. Sin embargo, su consumo no está ampliamente diseminado, como sí lo está su nuez (Cashew Nut), la llamada en México "de la India", con su forma de luna en cuarto creciente.

Las frutas están ahí, en los patios o jardines de los beliceños, de forma tan natural que ya pasan desapercibidos, pero cuando se quiere un limón o un mango basta estirar el brazo para cortarlo. Son cosas que pasan en pocos lugares, pero que son comunes en el maravilloso trópico.

Tema: Calidad de vida

Jaca (Jack Fruit)

Copyright 2010.
Fotos y texto: Hidalgo

lunes, 20 de septiembre de 2010

29 años de Independencia


Bandera colonial
 Desde hace casi 3 décadas, Belice conmemora su independencia.  Es una de las naciones latinoamericanas más jóvenes y el más nuevo país con el que México comparte frontera. Su historia es diferente a la de sus vecinos y ha sido una de las pocas naciones que se construyó sin guerra fraticida o conflicto armado, lo que no quiere decir que no haya tenido complicaciones y problemas.
El escudo nacional




Since 30 years ago, Belize celebrates its independence. It is one of the youngest countries in Latin America and the newest neighbor that shares border with Mexico.  Belize has a very different history if compared with other Central Amerian countries and never has had a civil war, what does not mean that has not had any problem at all. 



Artículo/Article/Artigo

La joven nación celebra su casi recién ganada independencia (20/sep/10)

FIESTAS PATRIAS 2010

Jorge Luis Hidalgo Castellanos

Con guirnaldas, banderines y tendidos en azul, blanco y rojo, colores tomados de la bandera nacional, algunas calles y edificios de Belice se adornan para celebrar un aniversario más de la independencia, el 21 de septiembre. Así, este mes resulta ser el mes patrio de los vecinos y una similitud más entre México y Belice, que se extiende por otras razones, al otro país vecino de nuestra nación, a Guatemala, de modo que los tres festejan sus independencias durante el mismo mes.

Belice, sin embargo, es el más joven de los tres vecinos y este año celebra el 29º aniversario de su independencia del Reino Unido de la Gran Bretaña, pues se convirtió en un estado soberano el 21 de septiembre de 1981, casi 5 años antes del segundo Mundial de Fútbol que hospedó y organizó México en el 86 y un año después de las Olimpiadas de Moscú. Oficialmente, Belice, antes llamado Honduras Británica (British Honduras) fue colonia inglesa un poco más de un siglo, exactamente 119 años, pues la Corona le dio el estatus de colonia solamente en 1862, no obstante haber tenido súbditos asentados permanentemente desde por lo menos el siglo XVII. Es decir, fue la colonia más tardíamente reconocida y una de las últimas también en independizarse, afortunadamente sin derramamiento innecesario de sangre ni conflicto armado.

La conmemoración oficial principal del Día de la Independencia se celebra –otra similitud con México- durante la noche del día anterior, el 20, cuando en un lugar de la capital se lleva a cabo un programa cultural nocturno que culmina al arriar la bandera británica, la Union Jack, a la medianoche simbolizando con ese acto el retiro de la autoridad de la Metrópoli, e izando de inmediato –ya en los primeros minutos de la madrugada del 21 de septiembre, la bandera nacional de Belice, cuyas autoridades asumieron el poder plenamente a esa hora en 1981.  Esta ceremonia se celebra desde hace dos años en Belmopán, pero hasta el 2008 se recreaba en el Memorial Park de la ciudad de Belice, esa que no acaba de entregar su importancia y señorío a la capital y que todavía verá pasar décadas, si no es que siglos, antes de ser superada por Belmopán.

La ceremonia es encabezada por el Gobernador General, en su papel de representante del Jefe de Estado –si bien también ofrece una tradicional cena días antes- y el Primer Ministro, en su capacidad de Jefe de Gobierno, quienes reciben a los embajadores y otros representantes diplomáticos o de gobierno vecinos que acuden desde sus respectivas sedes –en su mayoría en países vecinos como México, Guatemala, El Salvador y Honduras, o desde La Habana, Washington o Nueva York- pues hay que recordar que en Belice hay apenas una docena de embajadas permanentes, incluyendo la de México, de las cuales la mitad están todavía en Belize City. Los huéspedes acuden a su visita anual o única y aprovechan para conocer varios lugares y ministros, dependiendo de sus intereses; el gobierno, a su vez, les organiza un programa de por lo menos tres días que los deja exhaustos pero contentos.

En los recientes dos años, se ha notado una nueva costumbre en Belice, quizá proveniente de una influencia mexicana –de Chetumal o Mérida- o de EE UU, la de los puestos ambulantes que venden adornos, juguetes, banderas y banderines, calcomanías y hasta sombreros y gorras tricolores que realzan los festejos y fomentan el nacionalismo y el patriotismo, necesario en toda nación joven recién independizada; pues en términos históricos, ni duda cabe que 29 años significan poco si comparados con 200 años o más, sin contar, en el caso de América, de las milenarias culturas precolombinas, como las que había en el Sureste mexicano y parte de la América Central.

Belice tiene todavía con vida, a diferencia de México, al “Padre de la Patria” George Price, personaje histórico quien está lúcido y con buena salud aunque muy mayor. Fue el primer beliceño en ocupar el cargo de Primer Ministro (First Minister, y también el primero en ser Premier y Prime Minister) con diversas acepciones dependiendo del periodo histórico y debido a que aún siendo colonia, Honduras Británica logró que Londres les concediera un autogobierno, después cambiar el nombre a Belice y posteriormente la independencia. En todo ello, George Price tuvo que ver y fue quien encabezó la ceremonia de la medianoche del 20 y la madrugada del 21 de septiembre. Es uno de los protagonistas de ese acto de la historia nacional y mundial, y es en reconocimiento a ello que se le ha dado el titulo de “Father of the Nation”.

Las fiestas patrias son eso, festejos del pueblo, organizados por él mismo o por el gobierno para el pueblo; ambos son junto con su territorio lo que conforman un estado. El estado beliceño conmemora casi tres décadas de su independencia. Long Live Belice!H

  

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miércoles, 15 de septiembre de 2010

Famosa batalla

Uno de los días festivos que conmemora un hecho histórico en Belice es el 10 de septiembre, en recuerdo de la Batalla del Cayo de San Jorge.  Fue en las inmediaciones de este islote muy próximo a la costa y a la actual Belize City donde se desarrolló la Batalla del Cayo de San Jorge (St. George's Caye Battle) en 1798, en lo que constituyó la última incursión española a la Bahía de Honduras de la otrora Nueva España, después llamada Honduras Británica. Junto con el día de la Independencia, esta fecha es uno de los días nacionales de Belice.


Belleza local en el desfile del 10 de septiembre
The 10th of September is one of the most respected holidays in Belize and commemorates the most epic fact of the local history: the St. George's Caye Battle. At this little island -St. George's Caye-, near Belize City, the Spanish Fleed was defeated by the Baymen in 1798, being the last Spanish Empire expedition to that part of the New Spain at the Honduras Bay, later called British Honduras. Together with the Independence Day (21 September) this is considered as one of the National Days of Belize.
Um dos dias feriados de Belize é o 10 de setembro, data histórica na qual a invencivel Armada Espanhola foi derrotada pelos homens da Baia (Baymen) no Caio de Sao Jorge.  Foi neste ilhote muito perto da atual cidade de Belize que em 1798 livrou-se a famosa batalha, passando a ser a ultima incursao espanhola na historia. Junto com o día da Independencia esta é uma das duas datas nacionais de Belize.

Queen of the Bay
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LA FAMOSA BATALLA  

Jorge Luis Hidalgo Castellanos

El gobernador de Yucatán, Don Arturo O’Neill Tirone dio la orden y una flotilla naval zarpó de Campeche con destino a la bahía de Honduras, en el sur, a la que llegarían después de hacer escalas en la isla de Cozumel y en Bacalar, donde hay un fuerte. La expedición, dentro del esquema de las conocidas como Guerras Napoleónicas, que comandaba el político, noble y militar tenía como objetivo expulsar a los ingleses –en su mayoría piratas y marginados de la ley- del territorio español.

La flota proveniente de la Nueva España, gobernada por el Virrey Miguel José de Azanza, Duque de Santa Fe, se enfrascó en una serie de ataques en aguas cercanas al Cayo de San Jorge, principal asentamiento en Honduras Británica que comenzó el 3 de septiembre de 1798 y finalizó con la retirada de los españoles después de una corta batalla librada durante las primeras horas de la tarde del día 10, frente a un grupo de europeos de la Gran Bretaña, conocidos localmente como los ¨Hombres de la bahía (Baymen) y sus esclavos negros de origen africano, encabezados por John Moss, con el apoyo del Capitán Thomas Barrow y su buque de nombre “HMS Merlin”.

En esa época, Inglaterra aún no reconocía como colonia a esa parte del mundo y durante décadas, los habitantes –dedicados también a la explotacion maderera y del chicle- de lo que hoy es Belice no percibieron que esa batalla sería la última que tendrían contra los españoles y la importancia histórica que simbolizaría para los Baymen y para ese país. Fue hasta 1862 que el sentamiento se designó como Colonia de la Corona Británica.

Un siglo después del suceso militar, comenzaría a conmemorarse la batalla; exactamente en su centenario por iniciativa de un criollo, según se dice, de nombre Simon Lamb. En el siglo XX, sobre todo a partir de los años 50, las corrientes políticas del lugar dieron pie a una serie de supuestos que enalteció a los Baymen e impulso la celebración de la batalla del Cayo de San Jorge. Los historiadores locales se enorgullecieron de haber derrotado a la Armada Española, una de las más poderosas de su época y conviertieron en héroes a los defensores del cayo, lo que también se plasmó en poemas, pinturas, dibujos y canciones, y por supuesto se refleja en el himno nacional. Otros señalan que una tormenta –de las que suelen asolar la región durante la segunda mitad del año- y las bajas en las tropas españolas como consecuencia de la fiebre amarilla o el paludismo, afectaron su eficiencia militar.

Mito o verdad, ficcion o realidad, el 10 de septiembre es festejado en grande en Belice, incluso con un desfile. De hecho durante todo el mes patrio hay festejos que culminan con una ceremonia para celebrar la independencia en la noche del 20 y madrugada del 21, en la que se iza la bandera beliceña, despues de arriar la Union Jack. Dada la amplia emigración a Belice, a la fiesta se une ahora la conmemoración y fiesta de la independencia de México y otros países centroamericanos los cuales coindidentemente también tienen sus fechas nacionales en septiembre.

El 10 de septiembre, en recuerdo de la Batalla de Cayo de San Jorge (St. George’s Caye Battle). Es tan importante en la actualidad que se le considera el segundo dia nacional, despues del de la independencia que se conmemora el 21 del mismo mes.

Septiembre es pues, un mes en el que muchos de los beliceños que residen en el extranjero, sobre todo en Estados Unidos, suelen regresar de vacaciones para festejar con sus parientes y amigos en su tierra, comiendo platillos locales y asistiendo a los diversos eventos que el gobierno organiza en un programa cívico-cultural  que a veces, se prolonga a octubre. El mes se convierte en una especie de carnaval, en el que se mesclan ritmos musicales y danzas en los que a la vez que se distingue un origen africano común, también se diluye en un frenesi latino único y característico, que mucho tiene en su raíces, sin embargo, del continente negro.

El Cayo de San Jorge se mantiene todavía, pese a que un huracán partio en dos su original figura en forma de “C”; se encuentra a escasos 15 minutos de Belize City y es lugar de descanso de muchas familias de abolengo, las cuales en su mayoría tiene una casa –con muelle- en el islote. En el habitan permanentemente escasas decenas de personas, pero se llena durante los fines de semana o días festivos y es normal para quienes tenen casa allí, pasar la Navidad o el Año Nuevo en este paradísiaco lugar, con aguas marinas frente a sus costas en las que pareciera estar en una extensa playa, sentado sobre la arena, con el mar hasta el pecho, bebiendo agua de coco, como si fuera una piscina. Existe tambien en el cayo un antiguo cementerio –dicen que de la epoca de los Baymen- donde se colocó en 2009 una placa en virtud de su designación como sitio histórico, de manera que puede visitarse y aprovechar alguno de los resorts establecidos para pasar unos momentos inolvidables.

La Batalla del Cayo de San Jorge es una historia épica bonita, que más allá de su veracidad, es el pretexto para que un joven pais reafirme su identidad y se proyecte con orgullo al futuro con generaciones de beliceños comprometidos, bilingües o trilingües –si se incluye el maya- que con su esfuerzo y dedicado trabajo coadyuven al desarrollo de su nación. Celebremos señores!H

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